
Piense en la geometría del reflector como la diferencia entre una linterna y un láser. Si la forma del reflector no es adecuada, solo se calentará el interior del marco de la máquina. Eso significa dinero desperdiciado. Al secar o curar telas, lo que se quiere es que el calor llegue al tejido de manera eficiente y rápida.
Lograr una curvatura correcta Un trozo de metal plano simplemente hace que la luz se refleje en todas direcciones. Pero cuando se introduce una curva parabólica o elíptica, las cosas se vuelven interesantes. Al ajustar la curvatura del aluminio recubierto de oro o pulido, podemos dirigir el haz de luz hacia donde queremos.
Un enfoque más preciso significa que más calor llega al tejido en un área más pequeña. Los tiempos de secado disminuyen drásticamente. Es muy rápido.
Pero hay un problema: si se exagera con la curvatura, se crean “puntos calientes”. El tejido se quemará en ese punto focal. Se trata de encontrar un equilibrio entre la curvatura del reflector y la distancia entre la lámpara y el material.
Eliminar la “luz dispersa” Cada pequeña imperfección en la superficie del reflector hace que la energía se distribuya en direcciones incorrectas. A eso lo llamamos “luz dispersa”, y es algo que debemos evitar. Utilizar recubrimientos de alta reflectividad ayuda a asegurar que las ondas infrarrojas se reflejen, en lugar de ser absorbidas por el metal.
El alineamiento es donde la mayoría de las personas cometen errores. Si la lámpara está desalineada aunque sea 2 mm, la distribución del calor cambiará. De repente, habrá patrones irregulares en el secado del tejido, y uno se preguntará por qué un lado se seca de manera diferente al otro.
Ahorrar en la cuenta de electricidad Lo mejor de todo es que una geometría adecuada permite reducir la potencia de la lámpara sin disminuir la velocidad de secado.
En lugar de usar una lámpara de 5 kW para compensar un reflector defectuoso, uno con una geometría precisa permite que una lámpara de 3 kW haga el mismo trabajo. Así, su factura de electricidad será menor.
Pero tenga en cuenta que concentrar tanto calor hace que la carcasa del reflector se caliente enormemente. Asegúrese de que sus ventiladores o sistemas de enfriamiento estén en buen estado. Si no se presta atención al enfriamiento, con el tiempo los cables y sensores se dañarán. No es una buena forma de pasar un martes.