
Deje de desperdiciar dinero calentando todo el taller
Cuando las ganancias son escasas, el costo del calor suele ser la causa principal de las pérdidas económicas. La mayoría de los talleres con los que hablo todavía utilizan hornos de convección. El problema es que se calienta toda la habitación solo para curar unas pocas piezas. Es un desperdicio.
La luz infrarroja de onda corta funciona de manera diferente. En lugar de calentar el aire, actúa directamente sobre la superficie de las piezas. Se trata de radiación, no de viento; así que llega directamente al objetivo.
Acelerando el proceso de curado
Los hornos de convección tradicionales son lentos. Funcionan mediante el movimiento del aire, lo cual lleva mucho tiempo y consume mucha electricidad. La luz infrarroja, en cambio, utiliza ondas electromagnéticas para hacer que las moléculas de la pintura o polvo se muevan. Así, las piezas alcanzan la temperatura adecuada en cuestión de segundos.
Piénselo bien: si puede reducir el tiempo de curado de 20 minutos a 3, la velocidad de producción aumentará instantáneamente. No necesita añadir más espacio ni contratar más personeles; simplemente podrá procesar más piezas por turno. Además, su factura de energía disminuirá, ya que no tendrá que gastar horas calentando las paredes del horno.
Las limitaciones (y cómo solucionarlas)
La luz infrarroja no es una solución mágica. Genera mucho calor, lo cual puede ser un problema si no se tiene cuidado. Si la velocidad del transportador y la intensidad de la lámpara no están perfectamente sincronizadas, las piezas podrían quemarse en los bordes. Para evitar esto, se necesita un sistema de accionamiento fiable para el transportador y un controlador PID preciso para mantener todo bajo control.
Otra cosa que la gente a menudo olvida es el enfriamiento. Dado que las piezas se calientan muy rápido, no se pueden simplemente tomar o guardar en una caja. Probablemente necesitará un túnel de enfriamiento por aire forzado. Esto permitirá que las piezas vuelvan a la temperatura ambiente antes de llegar a la estación de empaquetado, evitando que alguien se queme.
Creando espacio para crecer
Cambiar a sistemas de luz infrarroja no significa solo ser “ecológico”. También significa reducir el espacio ocupado por el taller. A menudo, se puede reemplazar un horno de convección de 30 pies por un túnel de luz infrarroja de 10 pies. Eso significa ganar 20 pies de espacio. Puede utilizar ese espacio para añadir otra línea de producción o simplemente tener más espacio para trabajar. Es una forma sencilla de reducir los costos asociados a cada pieza que sale del taller.